El infierno de Gabriel para conciliar el sueño | Sociedad
Gabriel Escobedo Flores no sabe lo que es dormir de noche desde hace ocho meses. Con 68 años, diversas patologías respiratorias, obesidad mórbida y escasa movilidad, este vecino de Jaén se ve obligado, por prescripción médica, a conectarse cada noche a dos dispositivos, una mascarilla para la apnea del sueño y una máquina de oxigenoterapia, para ayudarle a conciliar el sueño. En esa situación lleva varios años, pero en enero pasado los dos mecanismos del tratamiento se hicieron incompatibles entre sí y, más que una ayuda, se convirtieron en un infierno cada noche.“Es imposible dormir y encima cada noche tengo…
