Trabajar sin cobrar o paralizar la tesis: 779 investigadores reciben sus contratos predoctorales tras un limbo de meses | Educación
Incertidumbre, frustración y desesperación. Son las palabras que se repiten en cada conversación con los investigadores solicitantes de los contratos predoctorales para la Formación de Profesorado Universitario (FPU), unas ayudas económicas destinadas a impulsar la redacción de tesis doctorales, y que se han resuelto de forma definitiva este jueves tras meses de retraso. De los 900 que se ofertaban, se han adjudicado 779. Durante el tiempo de demora, los candidatos vieron cómo su vida quedó trastocada: ni buscaban trabajo por la exclusividad laboral que exigen las ayudas ni se metían de lleno en su tesis. Algunos, incluso, empezaron a trabajar…
