Encadenados en la caverna | Sociedad
Aferrados a su presunción de ser un referente moral, los obispos son ahora la representación del ser humano que retrata Platón en la Alegoría de la Caverna. Ante la magnitud de los abusos sexuales cometidos por eclesiásticos, se comportan como si solo pudieran mirar hacia sus sentidos, ignorando el puro conocimiento de los hechos. Platón les disculparía si hubieran estado encadenados desde su nacimiento en el fondo de la oscuridad. No es el caso. Los obispos conocen la realidad. No es posible suponer otra cosa, ni caben monsergas del tipo de que en la sociedad civil se producen muchos más…
